domingo, 22 de noviembre de 2009

La Mostra de Xirivella

La Mostra de Pallassos de Xirivella ha cerrado una nueva edición en la que ha vuelto a acercarnos lo más destacado del teatro de humor del panorama nacional, y algunos de los mejores espectáculos relacionados con la risa que se pueden ver en el mundo... a pesar de la crisis. En rodalabola.com, y también en el programa A vivir que son dos días, de la SER, tuvimos la oportunidad de contar, aunque fuera brevemente, lo que para nosotros significa la Mostra.

Hace 16 años que este certamen, que en su momento fue único en España, se esmera en que seamos más felices, en que tengamos la capacidad de reir y de reirnos de nosotros mismos. Pretende, y consigue, que nos olvidemos de las preocupaciones y nos sintamos un poquito más humanos, que pasemos un rato agradable, en familia, junto a nuestros hijos, nietos o sobrinos.

He asistido en muchas ocasiones a los espectáculos de la Mostra y cada vez soy más consciente de la suerte de tener tan cerca de casa un certamen como el de Xirivella, porque soy padre, porque reir con los niños es, quizás, una de las actividades más serias y provechosas que podemos realizar.

Gracias a la Mostra, este año, hemos asistido a un partido de Futclown que ha resultado ser un desastre perfecto (nos han vuelto a dar los payasos de la Mostra una nueva lección de humildad y atrevimiento). También pudimos disfrutar de la energía desbordante de Elliot: su espectáculo consigue rizar el rizo, dar una vuelta de tuerca más y alcanzar la dificultad de hilvanar un gesto estrambótico tras otro, un sarcasmo más, una improvisación más... Tuvimos, además, la oportunidad de colaborar con Payasospital, una ONG valenciana, que consigue regalar sonrisas a los niños enfermos...Y hoy nos ha sorprendido El niño Costrini, con su capacidad de hacer participe al público de su pantomima esquizofrénica y extravagante. Los padres lo hemos pasado casi tan bien como los niños. ¿Quién dice que el teatro de la risa no es serio?

La Mostra de 2009 ya ha acabado. Enhorabuena a sus responsables. Ya estamos esperando la edición de 2010.

lunes, 2 de noviembre de 2009

La Ciudad de las Ciencias y el tenis

Desde la semana pasada tenemos publicadas dos noticias en nuestra Web rodalabola.com sobre la celebración del Valencia Open 5oo de Tenis. Para ser más preciso diré que una de las noticias es sobre la zona denominada Funpark, y la otra es sobre la venta de entradas a precio reducido en la Ciudad de las Ciencias, que incluía, el fin de semana pasado, cuando todavía se estaba disputando la previa, la entrada tanto al Ágora, como a la pista 1, además de dar la opción de poder visitar el Museo, o el Oceanográfico, el Hemisfèric y el Museo.

La paradoja es que resultaban casi más baratas las entradas de la Ciudad de las Ciencias que incluían Museo y Open que la entrada del torneo de tenis, que sólo daba acceso a los partidos.

La cosa se complicó cuando los organizadores del torneo decidieron, a última hora, que el fin de semana pasado todos los niños menores de 12 años entraban gratis al tenis. Había mucha gente que había pagado por esas entradas. CAC reaccionó a tiempo, me consta, y llamó por teléfono a todas las personas que habían comprado entradas para comunicarles que les devolvían parte del dinero pagado. ¿Hizo lo propio el Open? Sé de más de uno que se quedó con dos palmos de narices cuando supieron que lo pagado por sus hijos no se había cobrado a otros padres menos previsores.

Soy aficionado al tenis y tenista amateur desde que era pequeño. Me gusta el deporte de la raqueta y me congratulo de que en Valencia podamos contar con un Open de la categoría del que ahora tenemos, con varios de los mejores tenistas del mundo. Sé que esos pequeños detalles de desorganización son menudencias, y que habrá quien diga, y no le faltará razón, que hay asuntos relacionados con el propio Open que son más importantes, como lo que ha costado el Ágora y la utilización que se le va a dar, o por el contrario, la imagen positiva que genera de la ciudad de Valencia.

Sé cuáles son las objeciones que se pueden hacer de mi humilde queja, pero qué quieren que les diga, no me gusta que se utilice a los niños para llenar las pistas y paliar una falta de previsión, cuando resulta evidente que no era la política inicial del torneo facilitar la entrada de los menores. CAC sí los tiene en cuenta y los tendrá. Al fin y al cabo son su target, como dicen los horteras.

Por cierto, mi apuesta, con el corazón en la mano y no tanto con la cabeza, es por Ferrero. ¡Qué tengas suerte, campeón!

sábado, 24 de octubre de 2009

Con permiso de los virus

Es lo que tienen los virus. No respetan ni a los lemures ni a la cueva de Kitum. Hoy teníamos previsto pasar el día en Bioparc, pero los vómitos nocturnos de mi hijo y la fiebre matutina, nos han hecho cambiar de planes, y hemos sustituido el parque africano por el médico de urgencias.

Debido a la retahíla de niños que habían llegado al ambulatorio antes que nosotros, hemos decidido hacer la espera más agradable aguardando a que nos tocara el turno en la calle.

Casualmente y por fortuna nos hemos encontrado con una concentración de Seiscientos. A mi hijo -de poco más de 2 años- le encantan los coches, y se ha vuelto loco al verlos. A pesar de la fiebre, ha accedido a posar y hacerse fotos con algunos de estos vehículos y se ha quedado boquiabierto al verlos circular en una procesión sonora de cláxones.

Estos antiguos coches han sido el acontecimiento del día. Cierto es que hoy nos hemos quedado sin Bioparc, pero hemos tenido la suerte de dar con un evento que, jaleado y celebrado por los adultos, ha sido toda una fiesta para mi niño.

Conozco muchos padres y madres que se lamentan del escaso tiempo de que disponen para hacer actividades con sus hijos. Aunque suene manido, cada vez experimento más la importancia del tiempo de calidad sobre la cantidad del mismo. Por eso, y tras la experiencia de hoy, he llegado a la conclusión de que es fundamental saber hacer de los ratos que estamos con los pequeños una fiesta. Seguro que motivos para ello, por mínimos que sean, no faltan.

Mañana tenemos el "festival" servido: nos espera Bioparc. Si mi hijo no está para muchos trotes, habrá que posponerlo, pero no sé si podrá ser para el próximo fin de semana. Para entonces ya tenemos destino: la Fira de Tots Sants de Cocentaina. Si alguien gusta, ya sabe. Eso sí, con permiso de los virus.

domingo, 18 de octubre de 2009

Hay otro cine

Vaya por delante que como padre soy un gran aficionado a las películas de Disney, de Pixar o de Dreamworks, por ejemplo. Sin embargo, al igual que cuando elijo ir al cine a ver una de mayores, opto por seleccionar temáticas diferentes, directores distintos y formas de hacer cine también distintas, creo que es bueno que acostumbremos a nuestros hijos a ver otro tipo de cine.

Digo esto a colación del moderado éxito que han tenido este año en la taquilla títulos como Ponyo en el acantilado o el documental Oceanworld, que parece mantenerse en cartelera a duras penas. La verdad es buena parte del cine que ven los niños lo escogemos los mayores, pensando en ellos, pero sin ponerlos en su piel.

Tengo la manía de observar sus reacciones cuando están en la sala, entre asalto y asalto a la fuente de las palomitas. Y os puedo asegurar de que en estas dos películas los niños que se encontraban en el cine disfrutaron como los enanos que son.

Volvimos a ver Ponyo este fin de semana, en la Mostreta, sección infantil de la Mostra de Valencia, gracias a la invitación de nuestra amiga Marian, de Canal 9, ya que desde el principio no hubo entradas para los espectadores que no pertenecieran a una asociación o club.

Lo mejor de la película no es su mensaje ecologista, ni los excelentes y artesanales dibujos de Miyazaki. Lo mejor de la película es la visión que el director japonés tiene de la infancia, la esperanza que para él representan los pequeños, verdaderos héroes y heroínas de sus filmes, la fuerza de sus personajes niños y la ternura que despiertan.

Los niños, los espectadores niños quiero decir, lo ven, lo valoran, lo sienten. Saben que les están hablado de ellos mismos. No es sólo divertido, ni espectacular, ni siquiera tierno, es algo más lo que les ofrece, y nos ofrece a los padres, Miyazaki. Es un mensaje de esperanza, quizá desesperado.

Nuestra amiga Carla Gómez, directora de la revista infantil Pequeños Héroes, hace un comentario en rodalabola.com acerca de Oceanworld. Se queja, con razón, de que a algunos niños les vienen grandes las gafas que proporcionan en las salas para ver una peli en tres dimensiones, pero señala lo que disfrutaron teniendo la sensación de que estaban a punto de tocar a los animales marinos con sus manos. ¡Qué sensación! Nosotros, cuando éramos niños, ni siquiera lo hubiéramos podido imaginar. ¡Qué posibilidad de aprendizaje les proporciona esta cinta!

Una posibilidad de aprendizaje que parte de la emoción, del afecto, de la sensibilidad, que es lo que ellos, los pequeños, en realidad son, y lo que nosotros, los adultos, deberíamos recuperar, si es que los hemos guardado en el cajón del olvido.

martes, 13 de octubre de 2009

Hemos vuelto

Hemos vuelto. Y lo hacemos para contaros nuestras experiencias. Ahora ya disponéis de toda la información para programaros los fines de semana, los puentes y las vacaciones en rodalabola.com. Sin embargo, tanto Lourdes como yo mismo creemos que es importante que nos podáis seguir también aquí, en un blog de reducidas dimensiones.
En Ocio con niños hablaremos con sinceridad, pero siempre en positivo, de las actividades que consideramos más gratificantes. Son sólo nuestras opiniones, pero esperamos poder ayudaros a escoger con mayor conocimiento de causa.

Empezamos. El pasado día 9 de octubre estuvimos en Venta Mina, en el CEMACAM, realizando la actividad Ríos de Agua. La excursión está organizada (muy bien organizada, por cierto) pensando en los niños, pero, sinceramente, la mayoría de los padres que allí estuvimos también aprendimos a identificar a los animales que rondan por la sierra de Malacara por las huellas que dejan a su paso.

Además hicimos de biólogos y pasamos una jornada de lo más agradable. A nadie le importó que se cambiara el programa previsto. Para los niños el contacto con la naturaleza es siempre toda una experiencia. La pena es descubrir el daño que hace un incendio, aunque ya hayan pasado quince años del mismo.


Por sólo ocho euros por adulto, almuerzas, comes, aprendes, juegas y compartes una estimulante actividad. Y de paso, creas algo de conciencia medioambiental. Bien por la CAM. Por cierto, hemos llamado hoy mismo y todavía quedan plazas para noviembre. No sabemos lo que pasará mañana.

Más información pinchando aquí.

jueves, 16 de julio de 2009

La entrada 109

Ésta es la entrada 109. Así se llama en un blog, entrada, a lo que en una revista se denominaría, sencillamente, artículo. Es la última entrada. Ya no habrá más... Y no habrá más porque a partir de ahora seguiremos publicando entradas: noticias o artículos, sobre ocio con niños, en nuestra nueva web.

En marzo de este mismo año Lourdes y Nacho empezamos nuestra andadura en Internet, con este blog. Aunque ya teníamos mucha experiencia como periodistas especializados en ocio familiar, y también como padres, todavía nos hacía falta soltar la mano en esto de publicar en la red. Hemos colgado 108 artículos más uno, éste que estás leyendo, y ahora, nos atrevemos a dar un paso más.
Así que podréis seguir consultando nuestras sugerencias y, por supuesto, podréis seguir teniendo la oportunidad de hacer comentarios, de poneros en contacto con nosotros, y de acudir a las fiestas familiares y a las quedadas que organicemos, pero deberéis hacerlo a través de esta dirección: http://www.rodalabola.com/

En este tiempo hemos hecho amigos nuevos. A algunos os hemos conocido personalmente. Hemos saludado con alegría cada una de vuestras aportaciones. Pero esperamos ser más... muchos más. Seguiremos fieles a nuestro estilo, a nuestra forma de entender la información, porque estamos convencidos que prestar atención a los niños es inteligente. Nos vemos en la red.